NAVEGANDO HACIA EL BIENESTAR

ImagenTradicionalmente la psicología y los psicólogos nos hemos volcado en paliar el sufrimiento de nuestros pacientes, se investiga sobre las patologías, se diseñan herramientas que ayuden a superar los problemas emocionales y se han hecho enormes esfuerzos en la prevención de problemas sanitarios. Todo este esfuerzo ha ayudado a dignificar una profesión y a conseguido unas altas dosis de credibilidad profesional y moral; la psicología hoy en día goza de un prestigio y reconocimiento social impensables hace un par de décadas. Hoy se nos plantea un gran reto, ¿Cómo podemos ayudar a las personas  a ser más felices?

Considero la felicidad un estado de goce emocional tan intenso como efímero, siempre que hablo en mis cursos de la felicidad me viene la imagen de los fuegos artificiales; una explosión de luz y sonido que cada uno percibe de una manera diferente. En la feria en el momento de los fuegos, siempre están los que en vez de mirar el fin de fiesta deciden irse para no pillar atasco o aquellos que nos animan a no mirar alegando que durarán muy poco. Lo mismo ocurre con nuestra alegría, ¿Cuantas personas son incapaces de disfrutar de las alegrías porque las  creen artificiales y pasajeras?

El bienestar es un estado más duradero, menos intenso, es como la música que nos recuerda experiencias pasadas, por ello, sin renunciar en absoluto a esos momentos de felicidad, nuestra meta es alcanzar y mantener el bienestar.

Tal vez la primera imagen que tjuan.engo de la felicidad es hace muchos años, recuerdo a mi tio, grande como un oso, tumbado en la orilla de una cala mediterránea, bebiendo un whisky, cualquiera que viese esa imagen entendería el placer que estaba sintiendo en ese momento.

Para alcanzar el bienestar hay una serie de compromisos que debemos asumir:

  1. Hagamos lo que nos gusta: Perdamos el miedo a disfrutar de la vida, gocemos de los pequeños detalles y de las pequeñas cosas, no cometamos el error de aplazar eternamente actividades que deseamos hacer. Si tenemos el vino a mano y la persona cerca abramos el vino, no esperemos a que llegue la ocasión para abrirlo, busquémosla, tenemos que crear la ocasión, no esperar a que llegue, por qué si la esperamos, tal vez cuando llegue el vino ya no esté.
  2. Hagamos lo que debemos: Muchas veces nuestro bienestar y satisfacción está en el deber cumplido, en realizar esas tareas más o menos ingratas pero que por nuestra condición de padres, trabajadores, amigos o ciudadanos, tenemos que desarrollar. Tal vez el cumplimiento de estos deberes, no nos produzca satisfacción, pero su incumplimiento nos provocará un gran malestar. Durante muchos años hemos vivido en el mundo de los derechos, muchos de ellos irrenunciables, pero nos olvidamos de nuestras obligaciones.
  3. Potenciemos relaciones sociales: Basta de aplazar contactos. Busquemos la relación con ese amigo que tenemos olvidado, ese ser querido al que siempre tenemos pendiente de llamar. Pero, si la relación se acabó, si ya no da más, sí es una relación intensa pero breve, aprendamos a decirle adiós, a cerrar relaciones que nos nos aportar y abrirnos a otras más enriquecedoras. Hay relaciones con fecha de caducidad y estirarlas es un error, del mismo modo no cuidarlas favorece que se terminen antes d tiempo.
  4. Encontremos un sentido a lo que hacemos: Saber que las cosas tienen un porqué, es decir que lo que hacemos se debe a alguna causa y que tienen un para qué, que las hacemos por un fin, dará sentido a nuestras vidas. Este sentido cada uno lo encontrará en coherencia con sus valores.
  5. Aprendamos de las experiencias propias y ajenas: Las personas crecemos y nos desarrollamos acumulando experiencias cumbre. Esto es cualquier experiencia que tenemos y que de algún modo u otro nos zarandea y provoca que nos cuestionemos aspectos relevantes de nosotros y de nuestro estilo de vida. Lamentablemente, somos tan torpes que tenemos que esperar que nos ocurran grandes experiencias para cambiar, nuestro reto es aprender de las pequeñas experiencias cumbre de cada día, de esas pequeñas cosas que nos emocionan y nos ayudan a desarrollar. Relacionado con esto es importante también que aprendamos de las experiencias de terceras personas, que seamos capaces de crecer por lo que vemos en los demás.
  6. Sentido del humor: Por Dios, no lo perdamos nunca. Es importante saber disfrutar, y reírnos de los demás y de nosotros mismos. No cometamos el error de pensar que lo serio tiene que ser aburrido, con alegría, ilusión y humor el crecimiento será más fácil.

Gracias

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3 pensamientos en “NAVEGANDO HACIA EL BIENESTAR

  1. Te reconozco que es un artículo estupendo; me ha encantado… es como una breve charla contigo… acercas las sesiones a la gente que no puede ir, vas logrando tu objetivo de acercar la psicología a todo el mundo. 🙂

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